En el año 1997 recibí una invitación para hacer el curso de Dibujo en la Escuela Argentina de Historieta. Y es a partir de dicho curso dónde se puede hablar de una producción "seria". Todos mis trabajos anteriores habían sido autodidactas, pero descubrí que me faltaba muuucha sopa...
Hice amistad con otros alumnos, y entre ellos empezó a surgir la idea de publicar un fanzine. Uno de los guionistas, Ariel de la Fuente, tenía la idea de Ecus en la cabeza. Me comentó dicha idea, me gustó y le pregunté si ya tenía dibujante. Le hice un par de bocetos, le gustaron, y comenzamos con el trabajo de darle forma a la historia.
El número "0" del fanzine Discípulos salió a la luz en el año 1999. Y acá está mi primer trabajo publicado en dicho fanzine, cuando todavía éramos verdes, ingenuos e inocentes... (bueno, tal vez no tanto, pero...)
Hice amistad con otros alumnos, y entre ellos empezó a surgir la idea de publicar un fanzine. Uno de los guionistas, Ariel de la Fuente, tenía la idea de Ecus en la cabeza. Me comentó dicha idea, me gustó y le pregunté si ya tenía dibujante. Le hice un par de bocetos, le gustaron, y comenzamos con el trabajo de darle forma a la historia.
El número "0" del fanzine Discípulos salió a la luz en el año 1999. Y acá está mi primer trabajo publicado en dicho fanzine, cuando todavía éramos verdes, ingenuos e inocentes... (bueno, tal vez no tanto, pero...)
Las letras eran todavía muy chicas y se leen con bastante dificultad, pero son ese tipo de cosas de las que se aprende para mejorar después. Y de más está decir que la experiencia de publicar fue fascinante. Además, el trabajo de cortar y abrochar nosotros mismos cada revista fue un quebradero de cabeza, pero nos matamos de risa. Eso sí que fue un trabajo hecho a pulmón...



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